Volvió a contar el mismo chiste otra vez. Resultado: Algunos se rieron.
Lo contó de nuevo. Resultado: muy pocos se rieron.
Lo contó una cuarta vez. Resultado: nadie se rió.
Conclusión: Si no puedes reirte varias veces del mismo chiste, puedes llorar una y otra vez por lo mismo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario